Quienes somos:

El Colectivo Paso Joven es una agrupación de jóvenes y de expresiones juveniles, comprendidos entre las edades de 15 a 30 años, quienes realizamos estrategias a favor del cumplimiento de las leyes y políticas que favorezcan la calidad de vida de los jóvenes en el departamento de El Progreso y en la república de Guatemala.

Actualmente 11 expresiones juveniles del departamento de El Progreso, forman parte del Colectivo Paso Joven.

Nuestro trabajo:

Promovemos y fortalecemos los espacios de liderazgo juvenil a nivel municipal, departamental y nacional; creando un tejido social crítico, principalmente en el proceso de toma de decisiones sobre los asuntos que afectan directa o indirectamente a los jóvenes. Además, buscamos involucrar a la juventud en el trabajo coordinado con el Gobierno y las Municipalidades a través del fortalecimiento de sus capacidades.

Violencia tiene solución (Prensa Libre, 02-11-09)

2 de noviembre de 2009




Guatemaltecos proponen orientación y enseñanza
Violencia tiene solución

Estudio de opinión señala que el camino está en la educación, el deporte, la asistencia por medio de consejeros y la promoción de valores en la familia.


Por Hugo Alvarado.


Según una reciente encuesta sobre violencia, el 87 por ciento de los entrevistados cree que la delincuencia y el crimen se pueden prevenir.


La encuesta fue efectuada por Vox Latina en todo el país para la Coalición por una Vida Digna para la Juventud, integrada por 26 organizaciones sociales.


Pero ese optimismo de los guatemaltecos encuestados está acompañado de respuestas sobre cómo se puede lograr, y para ello sugieren utilizar educación, orientación, deportes y fomento de los valores familiares.


De hecho, los últimos tres presidentes, Alfonso Portillo, Óscar Berger y Álvaro Colom, han coincidido en calificar la violencia como su talón de Aquiles; sin embargo, ninguno ha invertido en prevención, tal como lo recomiendan los entrevistados para resolver ese problema que aqueja a la mayoría de la población.


Incluso, el gobierno actual aceptó que el tema comunitario en el Ministerio de Gobernación se encuentra relegado por falta de comunicación y coordinación con las juntas locales de seguridad, integradas por residentes en sus comunidades.


En el estudio, el 62 por ciento afirma que el Estado debe financiar los programas preventivos y solo 20 por ciento cree que la sociedad en su conjunto.


La encuesta determina que la mayoría, 49 por ciento, asevera que el mayor problema que le preocupa a los guatemaltecos es la violencia, la delincuencia y el crimen; 15.6 por ciento señala a la crisis económica, y 7.8 por ciento, la desnutrición.


La percepción aumenta cuando se les pregunta sobre el problema más grave en su comunidad, ya que el 56 por ciento, tanto hombres como mujeres, afirma que es la inseguridad.


El 9.5 por ciento cree que es el mal servicio de agua entubada.


Estadísticas de la Policía muestran que en el 2006 se capturó a 40 mil 697 personas por diversos delitos; en el 2007, 37 mil 141; y en el 2008, 38 mil 871. El último año se contrató a militares de baja, para crear las fuerzas de tarea; sin embargo, los índices de criminalidad no se han reducido.


Los crímenes violentos se mantienen en un promedio de 15 a 17 por día, con mayor incidencia en la capital, Escuintla y Petén.


Los encuestados refieren que la autoridad local debería intervenir más en la prevención del delito en cada una de las comunidades, ya que el 92 por ciento está de acuerdo en que los alcaldes participen o se involucren en programas anticrimen, porque tienen que velar por la comunidad.


Sin embargo, en los municipios con mayores índices de violencia los alcaldes requieren la presencia del Ejército como respuesta a la inseguridad.


El caso más reciente ocurrió en Mixco, ya que el alcalde Amílcar Rivera pidió destacamentos militares y que el Ejecutivo restringiera garantías constitucionales en zonas afectadas por asesinatos, extorsiones y secuestros.


El Ministerio de la Defensa tiene cien solicitudes para la instalación de destacamentos militares tanto en la capital como en la provincia.


Sin represión


Pese a que en muchas comunidades hay desesperación por la violencia, solo el 8 por ciento cree que la solución es eliminar a delincuentes.


La mayoría prefiere medidas preventivas y regenerativas. El 59 por ciento cree que lo mejor es inculcar valores morales y éticos desde pequeños; el 32 por ciento considera que la opción es que se castigue con severidad a los delincuentes que violen la ley.


Organizaciones de jóvenes y de activistas de derechos humanos coinciden en que en comunidades asediadas por la violencia debe haber inversión en centros comunitarios, con consejeros para jóvenes y adultos, que desarrollen capacitación en carpintería, mecánica, panadería, electricidad, construcción y actividades culturales o deportivas, en los cuales se involucren los residentes de esas poblaciones.


La mayoría de políticos que aspiran a un cargo público ofrece programas anticrimen; sin embargo, casi todos se inclinan por planes represivos.


Jóvenes vulnerables


Estadísticas de la violencia demuestran que tanto víctimas como victimarios de la violencia son jóvenes.


En el estudio se estableció que 22 por ciento considera que la mayoría de víctimas son menores de edad, de los 12 a los 18 años; 45 por ciento cree que las víctimas principales son adultos jóvenes de los 19 a los 25 años.


También respondieron que la causa de la delincuencia que practican los jóvenes se encuentra en la desintegración familiar -55 por ciento-, la rebeldía -16 por ciento- y la falta de empleo -11 por ciento-.


Una segunda y tercera mención de los encuestados señaló la falta de educación de los padres y la adicción a drogas.


Pese a que en el 2008 las muertes violentas sumaron seis mil 292, de las cuales solo 640 fueron mujeres, en la encuesta la mayoría destaca que las principales víctimas de la violencia y criminalidad son las féminas.


Sin embargo, la violencia intrafamiliar afecta sobre todo a mujeres, dice el Ministerio Público.


Los victimarios


La encuesta refiere que el 85.5 por ciento de los entrevistados afirmó que la edad aproximada de los delincuentes que cometen los delitos es de 12 a 25 años.


Cuarenta y cinco por ciento afirma que los delincuentes son mayores, ya que los ubica en el rango de los 19 a los 25 años.


Además, 40 por ciento mencionó que las personas que violan la ley son menores de los 12 a los 18 años.


Expertos y dirigentes sociales opinan que esas cifras demuestran que los adultos jóvenes y menores necesitan atención con programas específicos, de asistencia, consejería y capacitación, lo que podría ayudar a reducir los índices de delincuencia en el país.


CRITERIO
Familia es el pilar del cambio

El 78 por ciento de los entrevistados afirma que en la familia se encuentra la clave para reducir la violencia, en especial la que se origina o afecta a jóvenes.


Diversos grupos sociales coinciden en ello y señalan que la creación de escuelas para padres podría aportar herramientas para mejorar la comunicación con sus hijos.

Otro factor que señala el 55 por ciento de los entrevistados es la desintegración familiar. Se estima que una gran cantidad de jóvenes se involucra en pandillas por esa situación.

Otro 16 por ciento cree que la violencia se origina por jóvenes rebeldes.


Se debe privilegiar a la comunidad


Miembros del comité técnico de la Coalición por una Vida Digna para la Juventud coincidieron en que el Estado debe financiar y acompañar el trabajo de prevención que grupos civiles han comenzado en las comunidades como medida contra la violencia.


Pedro Cruz, del Movimiento de Jóvenes contra la Violencia; Sigfrido Lee, de la Cámara de Industria de Guatemala; Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales; y Ábner Paredes, del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos, se reunieron en Prensa Libre, para analizar la encuesta, ya que son integrantes de ese comité que solicitó el estudio a Vox Latina.


Paredes afirmó que el Gobierno debe dar financiamiento a las instituciones de la sociedad civil, que han comenzado a rescatar a jóvenes en riesgo.


Paredes afirmó: “No hay inversión en la juventud”.


Añadió: “La gente no quiere al Ejército, quiere centros de asistencia, con orientación, capacitación y opciones para deporte y música”.


Cruz enfatizó en que se trabaja en la prevención en la comunicación y difundir valores desde la familia.


Aseveró: “No es con matar a los delincuentes como se arregla el problema ni con llevar al Ejército a las calles”.


Paredes añadió que el Consejo Nacional de la Juventud está politizado y no salen propuestas reales.


“Lo que pedimos es la restitución de los derechos de la juventud, que se faciliten los espacios que nos corresponde en la toma de decisiones”, expuso.


Afirmó que el Gobierno copia modelos, y como ejemplo citó el programa de Escuelas Abiertas, un espacio en el cual los jóvenes tienen acceso a música, deporte y tecnología los fines de semana. Este plan se creó en Brasil.


Sugirió que esos planes deben acomodarse a la realidad local y deben ser permanentes, todos los días, sobre todo para los jóvenes que están en riesgo.


Lee afirmó que se debe escuchar a los jóvenes y dar asesoría y consejo.


Cruz afirmó: “Muchos menores llegan a los centros comunitarios a pedir ayuda, y reciben el cariño que no tiene en casa y orientación. Eso da resultados a corto plazo”.


Lee señaló: “Las decisiones de un gobierno no van a dar la solución per se, sino que la inversión en prevención, la organización de la sociedad y que las personas en riesgo tengan acceso a capacitación para tener un empleo”.


Maúl refirió que con propuestas de mano dura o inteligencia no se resolverá el problema.


Añadió: “Las propuestas para atender a la juventud no la deben diseñar los adultos. Son los jóvenes los que deben plantear cómo resolver lo que les preocupa”.



OPINIONES

Ejército no es la solución
“La violencia no se soluciona con militares en las calles; al contrario, empeora la situación. En lugar de solventar el problema, lo agrava, ya que en el futuro el enfrentamiento será soldados contra la población”, declaró Pedro Cruz, del movimiento Jóvenes contra la Violencia.


La familia es lo principal
“Se debe empezar con fomentar los valores en la familia y regresar al poder local, para que se invierta en habilitar en la recuperación de espacios para los jóvenes. Hay que buscar soluciones creativas, ya no más de lo mismo”, afirmó Sigfrido Lee, de la Cámara de Industria de Guatemala.


“Recuperación de espacios”
“En lugar de que el Gobierno autorice el desembolso de Q150 millones para el Ejército, lo debería invertir en la recuperación de espacios para los jóvenes. Que cada alcalde habilite una oficina de atención a grupos vulnerables”, declaró Ábner Paredes, activista de DD. HH.



EJEMPLO
Programa eficiente


Desafío Joven, programa impulsado por la Agencia Internacional para el Desarrollo de EE. UU. (USAID, en inglés), cuenta con 17 centros de alcance en el departamento de Guatemala.


Heidy Morán, quien coordina el Centro de Alcance en Santa Catarina Pinula, afirmó que uno de los éxitos del programa es que dos estudiantes que tenían bajo rendimiento en su centro educativo y eran considerados violentos cambiaron su actitud luego de haber entrado en el referido programa y terminaron como abanderados.


Morán explicó: “Trabajamos con niños adolescentes y jóvenes vulnerables de ingresar en pandillas o que tienen conductas autodestructivas”.


Esos centros son creados por la USAID, pero la comunidad los dirige y echa a andar. Allí se da capacitación en repostería, computación, floristería, bisutería, y para el tiempo libre se práctica gimnasia rítmica, billar, música y otros.


La comunidad escucha y orienta desde niños de 8 hasta jóvenes de 25 años, de lunes a sábados. Morán explicó que el trabajo es a base de voluntariado, dirigidos por líderes religiosos, pero la comunidad desarrolla el programa de rescate de niños y jóvenes vulnerables de integrar mafias.



RESULTADOS
Necesitan afecto y consejos


Roberto Aguilar, coordinador del centro de alcance en la colonia La Brigada, zona 7 de Mixco, afirmó que trabajan con niños, adolescentes y adultos jóvenes que no tienen oportunidad de estudiar y de trabajar.


Añadió que ese sector vulnerable llega al centro de alcance a buscar afecto y un consejo, para cambiar la actitud en su vida.


Los voluntarios del programa han observado un progreso en los más de 250 jóvenes que llegan al centro.


Aguilar mencionó que están admirados con un niño de 7 años, que descubrió en la música un espacio para expresarse y ocuparse.


Aprende a ejecutar la batería y en una clase avanzó lo que se logra en tres sesiones.


Al principio cuesta que ingresen en el Centro y se quedan en la puerta; luego, toman confianza, después hasta alcanzan un grado de pertenencia y apoyan a sus compañeros.


Una de las primeras cosas que aprenden son los valores. Afirmó: “Se les enseña a saludar, sobre todo a los que son mayores que ellos, a tener respeto por el prójimo y a compartir el espacio en que se desempeñan, y se les capacita para un empleo”.



EXPERIENCIA
“Engañan a los jóvenes”


Hugo Maúl, del comité técnico de la Coalición por una Vida Digna para la Juventud -que solicitó a Vox Latina la encuesta sobre violencia-, contó su experiencia de haber participado en política partidista y afirmó que estaba decepcionado de esas agrupaciones y sus dirigentes.


Cuando terminaba, en 1985, el régimen militar que gobernó por décadas, Maúl incursionó en la juventud de la Democracia Cristiana, pero años después se decepcionó y no volvió a integrar otra agrupación, porque afirmó que los políticos utilizan a los jóvenes con fines electoreros y nunca cumplen sus promesas.


En la campaña, estos pegan la propaganda, ayudan a armar la tarima para el discurso del candidato y encabezan las caravanas, pero luego los políticos ganan las elecciones y se olvidan de los jóvenes, añadió.


Maúl explicó: “Engañan a los jóvenes y lo único que provocan es que ese fervor cívico se pierda”.


A la juventud solo la ven como un objeto y no como sujeto. Luego, los jóvenes se dan cuenta de que los adultos que ocupan los cargos públicos caen en corrupción, lo que desencanta a los que una vez los ayudaron, afirmó.


Maúl añadió que las agrupaciones políticas deben atender más a los jóvenes que quieren un espacio en esa organización, ya que ahora candidatos colocan el dinero.


Deben aprender a confiar y creer en aquellos que en el futuro decidirán las políticas nacionales del país, aseveró.


Maúl enfatizó en que los políticos no tienen visión a largo plazo y no generan un semillero de líderes, que deberían propiciar que las organizaciones políticas perduren en el tiempo y no se desgranen como sucede con los partidos después de haber llegado al poder.


Una clara demostración es que el sistema político del país no tiene jóvenes en los puestos de decisión. En el Congreso solo hay un joven como diputado, Francisco Contreras. La mitad de la población del país es joven, afirmó.


http://www.prensalibre.com/pl/2009/noviembre/02/351976.html#